¿Qué hago para mi esposo este Día del Padre?

Ya podemos imaginar tu preocupado pensamiento esta semana, amada mujer: "¿Y ahora cómo hago para que mi esposo se sienta un rey este Día del Padre?". Claro, para algunas la primera respuesta respecto a esta pregunta, será categórica: "¡Pero si él no ha hecho nada (o casi nada) en el Día de la Madre...!".

¿Qué hacer en este caso? ¿Es natural tener este pensamiento? La respuesta es sí, es muy natural. Ojo, no es correcto, solo es natural. ¡Y cómo no va a ser así! si nuestra naturaleza egoísta siempre nos invita a pensar en nosotras mismas antes que en los demás.

Pero volvamos al tema central y partamos de una premisa: no debe ser una condición ser servido para servir. El amor es satisfacer las necesidades de los demás, aun a expensas de mí mismo, eso lo decía el Dr. Ed Cole, y eso quiere decir "a expensas de lo que yo pienso que me han atendido" y "a expensas de lo que yo quiero".

Este domingo te animamos a que seas generosa, en todo cuanto puedas serlo. Antes de entrar en consejos puntuales, observa lo que la palabra de Dios dice sobre este tema:

 Pero el generoso pensará generosidades, y por generosidades será exaltado (Isaías 32:8)

¡Sé exaltada por tu generosidad! ¿Qué te parece si de una vez planeas lo que será el desayuno que le llevarás a la cama a tu esposo? Quizás hayan "peros" en tu cabeza: "tengo que ir a la iglesia temprano" o "tendría que hacer las compras uno o dos días antes"; sin embargo las respuestas a estas ideas son tan sencillas como "levántate temprano" y "anticípate en tus compras".

Mujer, Dios te ha dado una familia que cuidar y un esposo a quien honrar respetar y admirar. Este es el combustible que él necesita, no lo olvides. Por eso, este domingo busca maneras visibles de impartirle el mensaje "te honro, te respeto y te admiro". Si tienes hijos, empieza por hacerlos "cómplices" para un lindo domingo. Pregúntale muy temprano: "¿Qué quieres almorzar, mi rey?"; y si eso conlleva que cocines... ¡Hazlo con el mayor gusto!

No puede faltar un regalito... ¡Siempre será emocionante para él recibir un obsequio de parte de su familia! No dejes que nuestra sociedad de consumo te diga que tiene que ser un regalo caro, ¡recuerda que lo que sale del corazón siempre es bien recibido!

¿Y por la tarde? ¿Cine? ¿Quizás en casa? Lo importante es que seas creativa y le des el amor y cariño que él anhela. Así construimos recuerdos, así construimos una familia. El Día del Padre es para recordar lo generoso que fue Dios con nosotras al darnos el hombre con el que íbamos a formar una hermosa familia. Él es una bendición... ¡y debemos bendecirlo!