El gran desafío de la comunicación

Para que puedas madurar, para que puedas ser uno con tu cónyuge y tener una descendencia santa, vas a necesitar de la comunicación. La comunicación es un elemento clave que se necesita en la vida matrimonial. El doctor Edwin Louis Cole decía que la comunicación, el sexo, el dinero son los tres elementos más poderosos y desafiantes que existen en toda relación de pareja. En su obra clásica del mismo nombre: Comunicación, sexo y dinero, pone en evidencia que la mayoría de las parejas que se divorcian lo hacen primeramente por un tema de comunicación, luego por un tema de sexo y después por temas que tiene que ver con el dinero.

Centrémonos en la comunicación, que es la base de la vida. Si tú no tienes una buena comunicación, estarás destruyendo todo lo que tienes a tu alrededor. El doctor Cole también decía que la buena comunicación con Dios.

Constantemente nos estamos comunicando, sea con nuestro cónyuge, con nuestros hijos, con nuestros clientes, con nuestros vecinos o con Dios. Minuto a minuto lo estamos haciendo, por eso la buena comunicación se convierte en un gran desafío, pero cuando la comunicación se detiene, esto da origen a la anormalidad, y la anormalidad siempre traerá la muerte.

Uno de los orígenes de las enfermedades es cuando se detiene la comunicación entre las células, cuando esto ocurre empiezan a ocurrir anormalidades en nuestro cuerpo como tumores, cáncer. Diabetes. Infartos y tantas otras cosas; y el fin de todo esto suele ser la muerte.

Este mismo principio sirve para tu matrimonio como para tu relación con Dios: Cuando se detiene la comunicación en tu hogar ¿No es cierto que empieza la anormalidad? Y así podemos ver celos, conjeturas, dudas, incredulidades y tantos otros misiles destructores para nuestro matrimonio.

La Comunicación es más que palabras

Cuando pensamos en comunicación, creemos que solo tiene que ver con hablar, pero la comunicación es mucho más que eso, es poder expresar lo que hay dentro de ti, con gestos y actitudes ¡No solamente con las palabras! Pero si no nos preocupamos en saber cómo debemos comunicarnos vamos a producir muerte en nuestra relación matrimonial, y lo más triste es que nuestros hijos van a crecer con un corazón cada vez más alejado del nuestro, porque no sabemos cómo expresarles amor ni sabemos cómo decirles lo especiales que son.

Para darnos cuenta de cómo debe ser la comunicación, primero debemos saber y entender que hombres y mujeres somos diferentes. A Dios se le ocurrió que no era buena que estemos solos, porque al estar juntos en esta relación horizontal podemos entender lo imperfectos que somos y lo perfecto que es él; podemos entender lo condicional de nuestro amor y lo incondicional del amor de él; si a eso le añadimos que somos diferentes y aun a eso le añadimos que nos comunicamos en forma diferente, entonces el reto para tener un matrimonio para toda la vida es bastante grande ¡Por eso necesitamos siempre a Dios de por medio!

Una de las primeras cosas que debemos entender para tener una buena comunicación, es que el hombre y la mujer fueron creados para cumplir funciones y propósitos diferentes, y estas diferencias tienen el objetivo de traer balance y bienestar.

Extraído del libro: El poder del amor de Guillermo y Milagros Aguayo