¿Cómo identificar a un abusador?

Cada vez aparecen más casos de abusos contra libertad sexual, perpetrado por seres que no poseen valores  y tienen desajustes en la personalidad.

Los casos son diversos y preocupantes. Por ejemplo, los abusos que se cometen  en el ambiente familiar, es decir, cuando padres, tíos, abuelos o algún familiar cercano son los agresores, por lo general, la reacción de la víctima son de vergüenza y culpa. Lo peor de todo es que por consejos de la propia familia, deciden callar y asumir las consecuencias psicológicas, físicas y emocionales en silencio.

Es evidente que el daño del abusador contra su víctima es irreparable, así el agresor sexual sea un completo desconocido o un familiar inmediato. La persona perjudicada tiene todo el derecho de acusar a quien dañó su honra y su cuerpo.

Algo importante de señalar es que no solo debemos preocuparnos por el castigo que recibirá el agresor, sino también por el futuro de la persona agredida y por la perspectiva que tendrá del mundo después del hecho traumático. Enseñar a la víctima la diferencia que existe entre el perdón y la confianza, es un avance significativo.

Por ejemplo, cuando se comprueba que fulano de tal abusó, el perdón no restituye la confianza. Estudios indican que existe una gran probabilidad de que el agresor vuelva a abusar, bajo este conocimiento, no puede relacionarse más con niños o adolescentes, de por vida. Algunos abusadores vuelven a abusar veinte años después del primer episodio. Este hecho demuestra que la confianza se ha roto para siempre. Si eres padre de familia o tutor, aquí te brindamos algunos consejos sobre cómo proceder con el abusador.

  • Después de identificar y reconocer el abuso sexual contra su menor hijo, lo primero que tienes que hacer es denunciar el hecho ante las autoridades.
  • Colaborar en las investigaciones. Proporcionar todas las pruebas que ayuden a las autoridades a dar con el responsable. Aquí la colaboración del abusado es crucial, pues su testimonio es una prueba valiosa que aportará en la investigación.
  • Ayude a su hijo a mejorar su autoestima y a liberarlo de sentimientos de culpa y odio hacia su agresor. Recuerde que perdonar es divino.
  • Ayúdelo, también, a no brindar su confianza a quien menos lo merecen. Pues, como se leyó más adelante: “Algunos abusadores vuelven a abusar veinte años después del primer episodio”.