¿Cómo ahorrar durante mis estudios en la universidad?

¿Cuántos de nosotros somos propensos a gastar más de lo debido? Siendo universitarios gastamos mucho más, ya sea en libros, pasajes o trabajos grupales, sin contar la mensualidad que pagamos al centro de estudios; casi siempre estamos expuestos a caer en la tentación de comprar “algo más” o no administrar bien la “mesada”

Es hora de demostrar a tu familia, que con o sin trabajo, tú puedes ayudarlos a ahorrar y que eres consciente de la situación económica que atraviesa tu hogar. Esa actitud te ayudará a madurar, y a colaborar enormemente con los seres que te dieron la vida.

Si nunca has ahorrado y ahora quieres comenzar hacerlo, pues bien, ¡Nunca es tarde! Aquí te brindamos unos cuantos consejos para que puedas aprender a ahorrar.

  • Aprovecha lo que te ofrecen en casa. Cuando se es joven, tienes la ventaja de que los padres provean todo lo necesario para vivir y desarrollarse, no nos preocupamos por el pago de la luz, vivienda o la comida, entonces ¿porque no aprovechar eso mientras se pueda? Quizás la razón por la cual gastas mucho dinero en la universidad es que no utilizas eficazmente tus recursos.

*Un ejemplo, a mi me pasaba, que tenía clases a las 9:00 am y me levantaba tarde, así que me iba rápido de casa sin desayunar, lo que significaba que estaba sin energía el rato que duraba la clase y luego me iba a gastar mi dinero en un buen desayuno, incurría en un gasto que podía evitar si desayunaba en casa. ¿Qué fue lo que hice para solucionar ese problema? Eso lo veremos en el siguiente punto.

  • Organízate.Eso puede ahorrarte mucho dinero, el ser organizado trae muchas ventajas en la vida, una de ellas puede ser ahorrar dinero. Lo que hice para solucionar el problema que mencionaba antes, fue dormir más temprano y levantarme más temprano, así hacia todas las cosas con calma, desayunaba a gusto y llegaba temprano a clases.
  • Ahorra. Esto no es tarea fácil, especialmente cuando hay miles de vendedores acechándote día a día, persuadiéndote que compres sus productos, es un bombardeo de publicidad todos los días, todo el día, aun con todo esto, ahorrar aunque sea un poco no es imposible. Comienza con el 10% luego cuando te sientas cómodo viviendo solo con el 90% ahorra el 15% y así sucesivamente, lo importante no es la cantidad que ahorres, sino inculcar el hábito del ahorro.
  • ¡Aprende a decir NO! Muchos amigos, después de un examen o cuando llega el fin de semana, te dicen “hagamos esto” o “vamos a conocer este lugar” o “comamos aquí, lo merecemos” o la típica “¿Qué vas hacer hoy? ¿Vamos al cine?” y cosas por el estilo, ¿Seguro, recordaste a ese amigo o amiga? En esos momentos, aunque es duro, es necesario decir que no y explicar las razones, quizás estés ahorrando para comprarte un nuevo celular o para invertir en algún evento de desarrollo personal, si son tus amigos realmente te comprenderán y te ayudaran evitándote gastos innecesarios.
  • Reciclar y reutilizar los útiles y/o cuadernos que se usaron en el colegio. Esta es la manera más obvia que cualquiera se puede imaginar, y puede ahorrarte más dinero. Si eres consciente de que tu mochila, por ejemplo, está casi nueva, o tiene al menos un año más de uso, entonces te aconsejo que lo reutilices en la universidad. Esta misma técnica te puede servir para casi todos tus útiles si eres alguien que le gusta mantener sus cosas bien organizadas y casi nuevas.
  • Comprar al por mayor. La manera que menos personas consideran constituye una pequeña inversión. Ir a centros comerciales es una buena opción, donde se puede comprar lapiceros, resaltadores y demás artículos indispensables, por docenas o por cientos. Al terminar el año verás cuánto has ahorrado.