Escuela Internacional

Escuela Internacional

La cuenta regresiva ha llegado a su fin. ¡La Sexta Cumbre Internacional “Salvemos a la Familia” ha comenzado! La entrada de los participantes ha tenido el involucramiento de quienes con mucho aprecio les dieron la bienvenida. Saludamos su participación y agradecemos su confianza por estar expectantes de lo que pueda suceder en estos días como acontecimiento aleccionador y edificante. El punto de arranque es la Escuela Internacional que por la mañana tuvo cuatro cursos que se llevaron a cabo en los distintos ambientes habilitados en el Hotel María Angola.

Estuvieron habilitadas mesas de recepción, en el sótano (además de una mesa de orientación para resolver dudas e inquietudes), adonde los asistentes se acercaron para visar sus entradas. Se veía entre la concurrencia a pastores, líderes, personas a cargo de organizaciones familiares y público en general, provenientes de provincias, de la capital y del extranjero. Sucesivamente iban aglomerando las mesas, conjugándose la cortesía con comentarios amenos referidos a las ubicaciones, materiales y expositores.

Delegaciones nacionales e internacionales

Entre los nacionales tuvimos invitados de Piura Chiclayo, Cajamarca, Arequipa, Huancayo, Puno, San Martín, Chimbote, Tacna, Sullana; Trujillo, Moyobamba, Tarapoto, Chincha y Cusco.

Entre los invitados internacionales se contaron en la lista a los siguientes países: Argentina, Venezuela, Colombia, Chile, Puerto Rico, México, Cuba, Bolivia, Suiza, España, Costa Rica, EE.UU y Guatemala.

También se habilitó una mesa de librería donde se exhibió lo último en libros, manuales, folletos, DVDs. Allí los interesados tenían la facilidad de encontrar los materiales de los expositores de la Escuela Internacional, así como los concernientes a otros autores de renombre. La novedad de la librería es el flamante libro “Cómo hacer feliz al esposo”, de autoría de los esposos Guillermo y Milagros Aguayo. Este libro promete repercutir en el cambio del paradigma de muchas mujeres.

Llegada la hora oficial, y replegándose los asistentes registrados a sus respectivas aulas, la Escuela Internacional se dio por inaugurada.


El Empoderamiento de las Relaciones con Craig Hill

En el recinto que le tocó a Craig Hill, reconocido conferencista en temas financieros, hubo koinonía entre los facilitadores y los asistentes. Hubo un video de introducción, y al final quedó todo a punto para el comienzo de la clase dictada por él: “Empoderamiento de las relaciones”. Este curso tuvo total abarrotamiento. Craig Hill dio un mensaje acerca de las relaciones que se basan en saber “quién soy yo” para que partiendo de ese concepto poder tener relaciones fructíferas y consolidadas, también fue muy directo en hablar acerca de la honra en las familias, que en la actualidad está mancillada, trayendo relaciones quebradas y problemáticas. La espesura de su disertación radicó en el trabajo por grupos pequeños quienes asistidos por un facilitador pudieron tocar el tema de la restauración de sus relaciones.


Criando a mis Hijos Solo con Cesar Pimentel

En el tercer piso se dictó al curso “Criando a mis hijos solo”,  a cargo del expositor César Pimentel, quien expresó su deseo de poder impartir un curso que tenga que ver con el reconocimiento de que el matrimonio es un pacto de amor devenido en fructificación con la venida de los hijos. He ahí donde estriba su importancia, porque es en ese reconocimiento que la definición matrimonial da sustancia y proyección venturosa a la crianza de los hijos.


Cómo Hacer feliz al Esposo con la pastora Milagros Aguayo

En el mezanine del Centro de Convenciones, la pastora Milagros Aguayo tomó la posta del curso “Cómo hacer feliz al esposo”. Su oratoria tuvo el calado carismático para explicar con énfasis el tema que congregó en su totalidad a mujeres.  Habló acerca de que hay que vivir por piedad, y la piedad no es un adorno, haciendo hincapié en que quien es hijo de Dios tiene su ADN, y por tanto tiene un corazón que lo refleja. Añadió que los pleitos, la disensión perniciosa, los hábitos malos, justifican las acciones con las intenciones, puesto que en un altercado que hiere o daña se suele decir argumentativamente “Lo hice, pero no fue mi intención”. Hay que tener sujeción a los principios de la Palabra de Dios, porque es ahí cuando los roles de hija, esposa y amiga tienen su orientación en evitar que se llegue a la riña o contienda.

También explicó que para que esto tenga sostenimiento, el secreto está en “dar” porque la característica en el reino de los cielos es “dar”, y a diferencia de lo que caracteriza al régimen mundano, el “dar” implica hacer fenecer el humanismo egocéntrico para dar paso al interés y la ligazón por estar pendientes del prójimo. Un caso que lo ejemplifica es cuando las mujeres que se quieren casar arguyen que lo hacen porque quieren ser felices al lado de ese hombre al que ven maravilloso y sin igual, o porque quieren tener su propio hogar o porque albergan la dicha de ser madres, pero ¿cuántas dicen que se quieren casar para esforzarse y luchar para hacer dichosos y venturosos a sus esposos? He ahí donde radica el punto álgido y crucial de hacer feliz al esposo, en que la vida de una sola carne, es decir la vida matrimonial, expresa la unidad en dar todo sin medidas ni condicionamientos, el uno por el otro, el esposo por la esposa, y la esposa por el esposo.


Cobertura con Leo Godzich

Leo Godzich, el eximio conferencista en temas matrimoniales, estuvo al frente de un auditorio que seguía con atenta anuencia las palabras de su alocución la cual conjugaba bromas, aforismos y frases penetrantes. El curso que dictó fue “Cobertura” Habló acerca de cómo el germen de la atracción tiene que ver con la motivación. Muchos muchachos están locos por salir con alguien, y en ese acometimiento hormonal ponen la puntería en asediar a muchachas pero sin seriedad. La seriedad viene con el compromiso, y es el padre quien tutela que el que quiera algo con su hija tenga miras de compromiso, y no la tome como un pasatiempo. De eso se trata la cobertura, de no permitir que una relación sea por fracción, sino que sea una relación completa, porque una multiplicación de fracciones solo trae como resultado una multitud de fracciones, pero una multiplicación de algo entero y completo trae como resultado la unidad, y eso tanto en varones como en mujeres, ya sea en sus propias vidas como en sus relaciones, puede lograrse cuando están completos en Cristo, porque ahí es donde habrá una multiplicación entera y completa, y por tanto bendita en la tierra puesto que habrá compromiso y no ligereza.

Comenzamos la jornada de la tarde luego de haber tenido un ágape de alegría y disfrute. Las clases de la tarde fueron cuatro: “Cobertura” con Leo Godzich, “Empoderamiento de las relaciones” con Craig Hill, “Noviazgo a prueba” con el pastor Guillermo Aguayo y “Mis hijos y yo” con el pastor Andrés Chiba.


Noviazgo a Prueba con el pastor Guillermo Aguayo

En el piso tres el pastor Aguayo, cuyo desenvolvimiento ecuánime es ya conocido, tuvo a su cargo el curso “Noviazgo a prueba” Su lección fue una confrontación para los solteros en tanto que casarse con el amado o la amada implica casarse con su familia, no significando esto que vayan a estar juntos y revueltos, sino que ambos deben ser conscientes de la aceptación por la familia tanto del uno como el otro. Recalcó que no es dable amar al esposo o la esposa, pero sentir repulsión o antipatía por su familia. Añadió que al matrimonio se llega con un bagaje de experiencias, creencias y valores, que trazan el itinerario de la vida conyugal ya sea para bien o para mal. No debe haber acción necia en repetir las herencias dañinas que vienen de nuestras familias. Se debe romper el cordón umbilical en dos sentidos, el primero que una vez casados en el matrimonio se vive en condición unitaria y dependiente y por tanto habrá que dejar a los padres, y el segundo sentido de romper el cordón umbilical tiene que ver con desprenderse de aquellos paradigmas y características que vienen de familia y que en nada contribuirán al nuevo matrimonio sino por el contrario constituirá una gran barrera. EL noviazgo se pone a prueba filtrando esos patrones conductuales que denotan qué tan maduros un novio o una novia pueden estar para llegar expeditos y preparados al matrimonio.


 

Mis Hijos y Yo con Andrés Chiba

El conferencista Andrés Chiba dictó la clase “Mis hijos y yo”. Apelando al humor dio pautas acerca de los tipos de padres. Mencionó al padre legalista, el padre libertino y el padre que mira el contexto. El padre legalista es aquel que tiene un apego desmesurado por la rigidez, y el padre libertino es aquel que tiene apego desmesurado por la permisividad. Pero lo que un padre debe hacer para evitar airar, provocar e indisponer a sus hijos, es ser un padre de contexto, lo cual quiere decir que será guiado por la sabiduría para interpretar el contexto en el cual su hijo ha tenido un determinado comportamiento. También habló acerca de la familia, y fue incisivo en hacer saber que el esposo y la esposa son la familia, y el hijo es un invitado pues algún día se irá de la casa. Enfatizó que cuando a los hijos se les enseña el qué y el por qué de la disciplina, son hijos que forjan carácter y que el hecho de que respeten las reglas fomenta seguridad en ellos, porque esas reglas hacen que se sientan protegidos.  Instó a revocar el irrespeto y el menoscabo por el concepto conyugal, es decir al esposo y la esposa como valedores y veladores de la crianza de los hijos, y también resaltó que debe desterrarse la corriente muy en boga de tener una crianza ñiñocéntrica donde ellos mangonean, manipulan y establecen los patrones ante los cuales sucumben los padres con el espurio pretexto de que no se les debe dañar su psiquis, dándole pabilo para que el berrinche, la majadería, el capricho y la malcriadez se abran paso en los hijos.