Bienvenidos a la Casa del Padre

"En la Casa de mi Padre, muchas moradas hay y si así no fuera yo les hubiera dicho, voy pues a preparar lugar para ustedes"
Juan 14:2

¡Reciba la más cordial bienvenida! Abrimos la puerta de nuestra comunidad de fe a través de esta web para que nos conozca y así pueda experimentar la esencia y el llamado de esta casa, a fin de escribir juntos una poderosa historia restaurando familias y bendiciendo a las siguientes generaciones.

La Casa del Padre nace porque tenemos muy buenas noticias para compartir: las Buenas Noticias son que existe un Dios de amor que quiere ser parte de su vida, y si usted le da cabida, usted y su familia serán transformados, restaurados y bendecidos.

¡Dios tiene un plan para su vida y para su familia! Estamos seguros que a través de las actividades, cursos y programas que hemos desarrollado, le ayudaremos a descubrir y vivir a plenitud este maravilloso plan.

Hagamos la vida juntos. Haga de La Casa del Padre su casa espiritual, su iglesia.

Ps. Guillermo y Milagros Aguayo
Pastores Principales de La Casa del Padre

Nuestros valores

  • Amor
  • Servicio
  • Generosidad
  • Adoración
  • Excelencia
  • Comunidad

Objetivo

Restaurar familias y bendecir a las siguientes generaciones mediante el compartir las Buenas Noticias del Evangelio.

Nuestras metas en los próximos 10 años

  • Edificar un templo.
  • Consolidar programas.
  • Abrir nuevas sedes.
  • Plantar iglesias.

“Somos una iglesia de grupos pequeños, con escuelas y ministerios especializados”.

¿Cómo lo hacemos?

Tenemos dos pilares sobre los que se sostiene y se desarrolla nuestra visión: el primero de ellos es el proceso de hacer discípulos a través de grupos pequeños, o familias de amor, el cual denominamos “El Corazón del Padre”; y el segundo es el proceso de enseñanza bíblica a través de clases especializadas, al que llamamos “Escuelas”.

El objetivo de El Corazón del Padre es cuidar de las personas y asegurarnos su crecimiento saludable junto al de sus familias. La meta es entender que las personas son lo más importante y que todos estamos llamados a discipular y ser discipulados.

En las Escuelas enseñamos de forma sistemática los principios de la Palabra de Dios, de acuerdo con el rol familiar y ministerial de cada miembro. Es nuestra marca como iglesia -y una enorme bendición- contar con una diversidad de cursos que responden a la necesidad de fortalecimiento de cada miembro que conforma una familia.

“Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos”.
Mateo 28:20